
Si bien en estos días el sol no está y el artificial hace del cielo un manto lila, me encanta mirar ese cielo y los bosques artificiales que nos dejó el papa 108 en su momento de aprecio a las maravillas del mundo. También recuerdo el otro día un hombre de unos 115 años me contó que el sol natural servía a los arboles para que crezcan y que la gente también quería tomar de él para cambiar su aspecto. Yo me pregunto si era para tener hojas o qué?
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Este me gustó mucho. Futurista, post apocaliptico… no estarás leyendo a bradbury vos no?
Abrazos
TOMás